Si el piso se hereda
Corresponde maciza.
La maciza admite cinco pulidos o más a lo largo de su vida. Un flotante admite bastantes menos, porque la capa noble tiene un espesor y ese espesor es el límite.
Multiestrato de 14 mm con encastre solapado. Se coloca sobre el contrapiso existente, sin adhesivo, y se pisa el mismo día.

Qué es
Un piso flotante de madera es una tabla de ingeniería con encastre. Arriba lleva una capa de madera noble; abajo, un núcleo de láminas cruzadas que se mueve mucho menos que una tabla maciza cuando cambia la humedad. El encastre solapado hace el resto: las tablas se traban entre sí y el conjunto apoya sobre el piso sin pegarse a él.
De ahí viene la ventaja de obra: no hay adhesivo, no hay tiempo de fragüe y no hay que romper lo que ya está. Se coloca sobre el contrapiso existente, incluso sobre un cerámico sano y nivelado, y se pisa el mismo día.

La confusión habitual
Se colocan igual, se llaman parecido y en una foto no se distinguen. La diferencia está en la capa de arriba. En un piso flotante de madera esa capa es madera: tiene espesor, se puede pulir y envejece como envejece la madera. En un laminado es una lámina impresa sobre un tablero, y cuando se raya no hay nada abajo que recuperar.
La diferencia importa sobre todo en un local o una oficina, donde el piso recibe más gente en un año que una vivienda en diez. El laminado resuelve un plazo corto; el flotante de madera resuelve un plazo corto sin renunciar al material.
Cuándo conviene otra cosa
Hay tres situaciones donde conviene otro sistema, y decirlo antes evita el problema. La elección se hace con el proyecto adelante, no con el catálogo.
Corresponde maciza.
La maciza admite cinco pulidos o más a lo largo de su vida. Un flotante admite bastantes menos, porque la capa noble tiene un espesor y ese espesor es el límite.
Corresponde pegada.
Depósitos, cocinas de servicio y zonas donde circulan carros piden un piso adherido al contrapiso. Un piso que apoya trabaja distinto bajo una carga puntual que se repite.
No corresponde madera.
Duchas, cámaras y zonas de lavado quedan fuera. La teka resiste humedad y salpicadura, que es otra cosa: donde el agua se queda, conviene otro material y conviene decirlo.
Preguntas
Sí, pero con un límite: se pule la capa noble, y esa capa tiene un espesor determinado. Alcanza para recuperar el piso una o dos veces a lo largo de su vida, no para las cinco que admite una maciza. Cuando el piso tiene que durar generaciones, corresponde maciza.
No, porque la tabla llega estabilizada y con el lustre UV ya curado en la planta. Esa es la diferencia con un piso que se termina arriba de la obra: ahí sí hay espera, olor y polvo de lijar sobre un proyecto que ya estaba listo.
Sí, si el cerámico está sano, seco y nivelado. Es el motivo por el que muchos locales y oficinas lo eligen: se evita romper, retirar escombro y hacer un contrapiso nuevo, que es donde se van los días. Si hay piezas flojas o desnivel, se corrige antes.
Un piso que apoya suena distinto a uno pegado, y en un ambiente vacío se nota. Se atenúa con la manta correcta debajo y con un perímetro bien resuelto. En un local amoblado y con gente adentro deja de ser un tema.
Sirve, y es donde más se aprovecha: un local que no puede cerrar dos semanas encuentra en el flotante la manera de cambiar el piso en una ventana corta. Lo que cambia respecto de una vivienda es la especie y el espesor de capa noble, que se eligen por tránsito.
Menos que cualquier otro sistema, porque no hay fragüe ni terminación posterior. El plazo lo fija la superficie y el estado del contrapiso, y se compromete contra la fecha de apertura, no contra un promedio.
El siguiente paso
Un plano, un corte o una foto de la referencia bastan para decir cómo se produce: con qué perfil, con qué encastre y en qué plazo. Sin compromiso.
Enviar un detalleCon los planos, o con una idea de la escala, la respuesta es una propuesta y un plazo comprometido contra la fecha de apertura.
Solicitar propuesta