Viraró
Castaño claro con vetas oscuras.
El piso porteño de toda la vida. Estable, duro, y con un dibujo que perdona el uso diario.
- Dureza: Alta
- Veta: Marcada, con contraste.
- Dónde: Vivienda, oficina, local.
Dureza, veta y color deciden más que cualquier otra cosa. Lo que resiste el lobby de un hotel no es lo que luce en una boutique.

Cómo se elige
El color es lo primero que se mira y lo último que debería decidir. Antes hay tres preguntas: cuánta gente pasa por ahí, cuánta humedad hay y cuántas veces se va a pulir el piso a lo largo de su vida. Las tres acortan la lista bastante más que una muestra sobre la mesa.
El tono, además, se puede corregir: un roble teñido llega bastante lejos. La dureza no se corrige. Por eso conviene elegir primero la especie que resiste y después ajustar el color, y no al revés.
Nacionales
Cuatro especies argentinas de uso corriente en obra. Son las que mejor responden al clima local, y las que llegan sin el plazo ni el costo de un contenedor.
Castaño claro con vetas oscuras.
El piso porteño de toda la vida. Estable, duro, y con un dibujo que perdona el uso diario.
Rojizo oscuro, casi violáceo.
Cuando el tránsito es el problema. Es de las maderas más densas que se trabajan en el país, y se nota a los cinco años.
Muy claro, casi sin dibujo.
Cuando el piso tiene que iluminar el ambiente y no competir con nada. Es el contrapunto natural de una carpintería oscura.
Pardo oliváceo, densísimo.
Donde la madera tiene que resistir de verdad: exterior protegido, escaleras, zonas de carga.
Importadas
Cuando el proyecto viene con una especificación internacional, casi siempre nombra una de estas cuatro. Se trabajan igual que las nacionales, con el plazo del abastecimiento contemplado desde el presupuesto.
Veta recta, tono claro y parejo.
Es el que más se especifica, y con razón: acepta teñidos parejos y llega a casi cualquier tono sin perder el dibujo.
Dibujo más movido, tono cálido.
Cuando el proyecto pide tabla ancha y un piso que se lea como material y no como superficie.
Dorada, naturalmente oleosa.
Donde hay agua o cambio de humedad. El aceite propio de la madera hace la mitad del trabajo.
Chocolate, oscuro de origen.
Cuando el tono oscuro tiene que ser de la madera y no de un tinte. Es más blando: conviene medir el tránsito antes.

Terminación
Una muestra sin terminar dice poco: el lustre levanta el tono, marca la veta y cambia bastante lo que se eligió sobre la mesa. Por eso la muestra que se aprueba es la que ya salió de la línea de lustre UV, no la tabla en bruto.
El lustre se aplica en la planta, en una línea de más de veinticinco metros: cada tabla sale curada y pareja. En obra eso significa que no hay olor, ni espera, ni polvo de lijar sobre un proyecto ya terminado.
Preguntas
De la lista, curupay y lapacho son las que mejor responden por densidad. El roble americano también entra, con la ventaja del color: se tiñe parejo y llega a casi cualquier tono. El nogal, en cambio, conviene reservarlo para zonas más tranquilas.
La pregunta es del sistema antes que de la especie. Con losa radiante corresponde piso de ingeniería, porque el núcleo cruzado se mueve mucho menos que una tabla maciza. Elegido el sistema, la especie se define por dureza y color.
Sí, y conviene contarlo antes: casi todas viran con la luz. El nogal tiende a aclarar, el roble a dorarse, la teka a asentarse en un tono más uniforme. No es un defecto, pero explica por qué un mueble movido dos años después deja una marca clara en el piso.
Se puede acercar bastante, casi nunca igualar del todo: la madera que ya está lleva años de luz encima. Lo habitual es trabajar con una muestra tomada del sector menos expuesto y ajustar el teñido contra ella, y decir de antemano cuánto se va a notar.
Sí. Estas ocho son las de uso corriente, no un límite. Cuando el proyecto especifica otra, se evalúa el abastecimiento y el plazo antes de comprometerlo, y eso se informa junto con la propuesta.
El siguiente paso
Un plano, un corte o una foto de la referencia bastan para decir cómo se produce: con qué perfil, con qué encastre y en qué plazo. Sin compromiso.
Enviar un detalleCon los planos, o con una idea de la escala, la respuesta es una propuesta y un plazo comprometido contra la fecha de apertura.
Solicitar propuesta